La Atari VCS se convirtió en un proyecto que generó un gran interés, de hecho las reservas superaron en su momento los dos millones de dólares, una cifra que, sin embargo, no ha sido suficiente para acelerar su lanzamiento.
Esta consola ha sido objeto de numerosos retrasos que han llegado a poner en tela de juicio su continuidad, es decir, se ha llegado a barajar que el proyecto haya sido al final descartado pero que no se haya hecho público por todas las consecuencias legales que tendría para los responsables del mismo.
El caso es que la paciencia de algunos se está acabado. Rob Wyatt, arquitecto jefe del proyecto, ha demandado a Atari Gamebox porque todavía no le ha pagado sus honorarios. En la demanda también se incluyen cargos contra Atari por difamación contra el ingeniero, quien exige una indemnización.
En total, Rob Wyatt pide a Atari el pago de 260.000 dólares, una cifra que la compañía no podrá asumir si no empieza a obtener ingresos con la venta de la Atari VCS, salvo que tengan un fondo de respaldo.

La Atari VCS es una consola basada en una APU AMD con software Linux cuya potencia es inferior a la de las consolas de la generación actual. Soporta Steam y viene con 100 juegos clásicos de Atari preinstalados. Su precio será, en teoría, de 249 dólares.