Dying Light 2 sufrió recientemente un retraso indefinido, una mala noticia para los que esperaban con ganas lo nuevo de Techland, pero que resulta necesaria para que puedan terminar el juego sin problemas.
Desarrollar un juego como Dying Light 2, que utiliza un mundo abierto y permite al jugador recorrer escenarios amplios con una gran libertad, supone un reto importante, no solo por el tema de la optimización, sino además porque tienen que hacer que funcione sin problemas en el hardware de PS4 y Xbox One, dos consolas que de hecho tuvieron problemas para mover la primera entrega.
El proceso de optimización se complica todavía más cuando tienes que añadir trazado de rayos, una tecnología que Dying Light 2 iba a utilizar aplicada a la iluminación, y que al final ha sido modificada para integrarse en los efectos de oclusión ambiental.
Está claro que el impacto a nivel gráfico del trazado de rayos aplicado a la iluminación iba a ser mucho mayor que el aplicado a la oclusión ambiental, así que es un paso atrás indiscutible. Techland no ha explicado por qué han decidido aplicar esa tecnología a las sombras de una manera tan "limitada", pero lo más probable es que no fuesen capaces de conseguir un buen resultado en términos de rendimiento con el trazado de rayos aplicado a la iluminación y que tuvieran que volver sobre sus pasos. Esto explicaría también el retraso indefinido.
Además de oclusión ambiental mejorada con trazado de rayos los chicos de Techland han confirmado que están trabajando para cuidar al máximo la iluminación de fuentes primarias y secundarias, incluyendo la linterna del protagonista.
