El iPhone 9 todavía no ha sido anunciado, pero sus primeras fundas ya han empezado a llegar a varios distribuidores, y parece que su lanzamiento es algo "inminente", ya que la última beta de iOS 13.4.5 contiene una referencia explícita a un iPhone con Touch ID que todavía no existe.
En varias filtraciones anteriores hemos visto que el iPhone 9, también conocido como iPhone SE 2, mantendrá el diseño del iPhone 8, lo que significa que tendrá el mismo formato de pantalla y el mismo tamaño (4,7 pulgadas). No contará con reconocimiento facial, sino que confiará en Touch ID como sistema de autenticación biométrica.
Recurrir a Touch ID es un movimiento necesario para evitar que los costes se disparen y para mantener un precio de venta lo más bajo posible. Apple apunta con el iPhone 9 a aquellos usuarios que no pueden permitirse (o que no quieren) invertir 800 o 1.000 euros en un smartphone, y esto obliga a hacer sacrificios para reducir costes y equilibrar el precio.
Apple podría reducir costes utilizando plástico en lugar de cristal y metal en el chasis, pero esto supondría renunciar al acabado premium que diferencia a sus terminales, algo que ya intentaron con el iPhone 5c y que no les salió nada bien. Han preferido recortar en hardware y reutilizar un diseño conocido, el del iPhone 8, algo que podría acabar siendo todo un acierto.

Según varios rumores la presentación del iPhone 9 tendrá lugar en algún momento de abril. Utilizará el mismo SoC A13 Bionic que monta la familia iPhone 12, estará acompañado de 3 GB de RAM, 64 GB de capacidad de almacenamiento, doble cámara trasera y una pantalla IPS. Su precio será inferior a los 400 euros.