Los Ryzen llegan a las placas con formato SBC (de 1,8 pulgadas de diagonal, el formato de las Raspberry Pi) de mano de DFI, que ha tenido a bien empotrar un AMD Ryzen Embedded R1000 en su placa DFI GHF51.

Con unas medidas de tan sólo 84 x 55 mm., la GHF51 está diseñada para sistemas integrados, sistemas industriales y modulares, y su mayor novedad es el Ryzen R1000 que incorpora, con un TDP de 12W, además de GPU integrada Vega con 3 CUs.
Estará disponible en versiones de 2, 4 y 8 GB, memoria de canal simple DDR4-3200, hasta 64 GB de almacenamiento por eMMC, un puerto mini PCIe (PCIe Gen2/USB 2.0, aunque opcional puede tener USB 3.1 Gen2), controladora gigabit ethernet PCIe I211AT o I210IT, puerto USB Gen2 tipo C, 2 salidas HDMI 1.4, DIO de 8 bits y bus interno SMB.
La placa recibe energía de un conector de 2 pin, aunque no se ha especificado el consumo general de la misma. Tampoco el precio, pero no debería ser elevado.