El futuro a corto plazo del sector smartphone pasa por los terminales flexibles, eso es indiscutible, aunque este tipo de dispositivos todavía tiene muchas cosas que mejorar antes de que podamos considerarlos como smartphones de "consumo".
Uno de los aspectos que más frena la democratización de los smartphones flexibles es su precio de venta. Son muy caros, y encima tienen una vida útil bastante reducida. Por ejemplo, el Motorola RAZR 2019 puede durar menos de un año si lo utilizamos con mucha frecuencia, y el Galaxy Fold de primera generación tampoco ha generado buenas impresiones en términos de resistencia y durabilidad, a pesar de que su vida útil (estimada) es superior a la del Motorola.
El Escobar Fold 2 es un smartphone flexible muy curioso. Llegó al mercado como una alternativa barata y con un diseño que recordaba al Galaxy Fold de Samsung. Por 399 dólares, frente a los casi 2.000 dólares del Galaxy Fold, el usuario podía llevarse un terminal que era prácticamente un calco del nuevo tope de gama del gigante surcoreano.
En el vídeo que acompañamos podemos ver que el Escobar Fold 2 es un Galaxy Fold con pegatinas doradas. Curiosamente, el Escobar Fold de primera generación fue un clon del Royole Flexpai, un terminal flexible que pasó con más pena que gloria por el mercado smartphone.
No sabemos cómo consiguen vender estas unidades del Galaxy Fold con pegatinas doradas a un precio tan económico, pero puede que se trate de lotes que no superaron los controles de calidad de Samsung por alguna razón y que no llegaron a ser considerados como defectuosos.