El diseño de Zen 3 finalizó el año pasado. AMD ha tenido tiempo más que de sobra para preparar el inicio de la producción de los primeros chips que llegarán al mercado basados en esta nueva arquitectura, cuyo lanzamiento estaba previsto para finales de este año.
Durante su Financial Analyst Day la compañía de Sunnyvale presentó la nueva arquitectura RDNA 2, y aprovechó también para ofrecer nuevos detalles sobre el futuro de sus procesadores basados en Zen 3. Como estaba previsto los primeros modelos basados en dicha arquitectura llegarán a finales de 2020, pero serán variantes profesionales. Esto quiere decir que primero llegará la serie EPYC basada en Zen 3, y más adelante las versiones para consumo general.
Zen 3 utilizará el proceso de 7 nm+ de TSMC y ofrecerá, en teoría, un aumento del IPC del 17% frente a la generación actual de procesadores Zen 2. No tenemos claro cómo piensa conseguir AMD un aumento tan grande en tan poco tiempo, pero es probable que veamos ajustes importantes a nivel de cachés y un nuevo sistema Infinity Fabric.

Los procesadores basados en Zen 4 están previstos para finales de 2021. Esta nueva generación marcará un salto notable ya que utilizará, en teoría, el proceso de fabricación de 5 nm. La información que tenemos sobre ellos es muy escasa, pero cabe esperar un mayor rendimiento por vatio y una mayor potencia.
AMD también ha aprovechado este evento para confirmar que sus procesadores basados en Zen (todas las generaciones lanzadas) han tenido un enorme éxito, y que espera seguir creciendo durante los próximos años, una información que ha tenido un impacto positivo en su cotización en bolsa.