El pasado mes de febrero Samsung presentó los nuevos Galaxy S20, una familia de terminales con los que la compañía surcoreana ha renovado su catálogo de terminales tope de gama manteniendo la misma estrategia que vimos en la generación anterior.
Aunque su anuncio se produjo hace casi un mes su disponibilidad real no estaba marcada hasta principios de marzo, lo que explica por qué los análisis han tardado tanto en llegar. Los chicos de iFixit, uno de los medios dedicados al despiece y a la reparación de tecnología más conocido y respetado, han publicado un vídeo donde nos muestran todas las claves del Galaxy S20 Ultra a nivel interno, y la verdad es que no tiene desperdicio.
Las conclusiones que sacan son muy simples, el Galaxy S20 Ultra es un terminal con un bajo índice de reparabilidad, es decir, no es nada fácil de reparar. Esto se deja notar en la puntuación que ha obtenido, un 3 sobre 10. Podríamos pensar que todo es negativo, pero la verdad es que no es así. Desde iFixit destacan algunos aciertos, como el uso de tornillería estándar y la presencia de elementos modulares.
Por el lado negativo lo más importante es el abuso del pegamento, que está presente incluso en la capa de cristal, y el hecho de que incluso las reparaciones más sencillas, como el cambio de la batería, requieren de un complicado proceso de desmontaje de casi todo el terminal.
En el vídeo podemos ver la gran cantidad de espacio que ocupa la configuración de cámara trasera del Galaxy S20 Ultra. Esa isleta puede gustarnos más o menos, pero su presencia está totalmente justificada.