Los rumores sobre ambas consolas siguen fluyendo casi a diario, y es complicado llegar a diferenciar en algunas ocasiones lo que tiene verdaderamente sentido de lo que no lo tiene, sobre todo cuando las informaciones tienen una cierta credibilidad pero son contradictorias.
Las filtraciones más recientes daban por hecho que Xbox Series X tendría una GPU muy potente, más que la serie Radeon RX 5700, y aseguraban que dicha consola sería la más potente de la nueva generación, una afirmación que contrasta con una nueva información que apunta en dirección contraria.
En el tweet adjunto podemos ver que PS5 y Xbox Series X estarían empatados a nivel CPU. La consola de Microsoft tendría una GPU ligeramente más potente que la consola de Sony, pero quedaría por detrás en memoria y SSD. Eso permitiría a PS5 superar, en teoría, a Xbox Series X, aunque la diferencia sería bastante pequeña.
Al final la importancia real de la potencia de una y otra consola queda en segundo plano cuando entramos a considerar el peso que tienen los juegos exclusivos. Una consola puede ser la más potente del mercado y fracasar, o no tener el éxito esperado. Xbox One X es el mejor ejemplo, ya que a pesar de ser la consola más potente que existe no ha logrado imponerse a PS4 Pro por una razón muy sencilla: esta tiene mejores juegos exclusivos.
La nueva generación librará su batalla más importante en el terreno de los exclusivos, y es que una consola sin buenos juegos no tendrá éxito, por muy potente que sea. Nintendo Switch es otro buen ejemplo, no es la más potente, pero tiene un catálogo de juegos exclusivos excelente.
