Doom Eternal se ha convertido en uno de los juegos más esperados del año. Su lanzamiento está previsto para el 20 de marzo, llegará a PC, PS4 y Xbox One. También estará disponible en Google Stadia y tendrá una versión para Nintendo Switch, desarrollada por Panic Button, cuyo lanzamiento tendrá lugar unos meses después.
Para el desarrollo de Doom Eternal se ha utilizado el motor gráfico idTech 7, una revisión del idTech 6 que se empleó en juegos como Doom 2016, Wolfenstein II: The New Colossus, Wolfenstein: Youngblood y Quake Champions, y se ha confirmado el soporte de trazado de rayos, aunque esta tecnología no estará disponible desde el lanzamiento del juego.
Los responsables del proyecto han confirmado que gracias al uso del nuevo idTech 7 han podido crear escenarios más amplios, mejorar la complejidad de la geometría y utilizar texturas de mayor calidad. El acabado gráfico que ha mostrado Doom Eternal en los diferentes vídeos con acción real que hemos visto es excelente, así que el trabajo que ha realizado id Software es digno de mención.
Sobre el trazado de rayos todavía no está claro cómo piensan enfocar la implementación de dicha tecnología en Doom Eternal. Es un juego de acción frenética con escenarios relativamente grandes, así que lo que mejor podría encajar podría ser su utilización para crear efectos de iluminación realistas, una técnica que vimos en Metro Exodus y que marca una diferencia notable.
Veremos también cómo afecta al rendimiento la utilización del trazado de rayos, y si id Software decide complementarla con DLSS para compensar la pérdida de FPS que debería producirse al activar esa tecnología. Los resultados que lograron con Wolfenstein: Youngblood, que utiliza trazado de rayos aplicado a reflejos, fueron muy buenos, así que nada impide que repitan ese enfoque.
