Los ventiladores que vienen incluidos con muchos de los procesadores que podemos comprar actualmente no siempre ofrecen el rendimiento esperado. En la mayoría de los casos cumplen, pero de una manera tan justa que lo mejor es comprar uno de mayor calidad.
AMD ha roto esta tónica con la serie Wraith Prism, una generación de ventiladores de alta calidad que es capaz de mantener bajo control las temperaturas de casi todos sus procesadores, y que cuenta, además, con un sistema de iluminación LED RGB.
No está nada mal el valor que ofrece en relación calidad-precio, aunque en ciertos casos si queremos una experiencia totalmente óptima es mejor optar por soluciones superiores, o por un kit de refrigeración líquida tipo AIO. El Ryzen 9 3950X sería un claro ejemplo, ya que debido a sus 16 núcleos y 32 hilos necesita de una elevada capacidad de refrigeración.
El caso es que AMD ha mejorado "en secreto" el Wraith Prism añadiendo dos tubos de cobre más, lo que nos deja un total de seis "tuberías de calor" frente a las cuatro que tiene el modelo original. Gracias a esto la transferencia de calor de la base de contacto al radiador debería ser más rápida, y por tanto la capacidad de refrigeración debería ser ligeramente mayor.
No está claro por qué ha realizado AMD este cambio ni tampoco qué procesadores vienen con este nuevo ventilador, pero es probable que todo se deba a un mero esfuerzo por mejorar el valor que ofrece el Wraith Prism frente a otros modelos similares.

