A veces me sorprendo a mi mismo, como hoy, descubriendo una noticia mía de hace exactamente 1 año que ya no recordaba y que se titulaba "Intel Ice Lake a 10 nm podría retrasarse por problemas con PCIe 4.0" pero por lo visto este tema sigue atascando a Intel un año después con importantes matices.
Cuando AMD lanzó los Ryzen 3000 con soporte para PCI Express 4.0 Intel le quitó importancia a este hecho y los rumores apuntaron a que la compañía haría el salto directo a PCIe 5.0 saltándose toda una generación, pero según leemos en Tom's Hardware PCI Express 4.0 ha sido un objetivo de Intel durante todo este pasado 2019 que no ha logrado y no para Ice Lake como indicábamos hace un año.

Según nos cuentan desde Tom's, fuentes que quieren seguir en el anonimato habrían explicado un movimiento por parte de Intel no previsto y es que si bien todo el mundo esperaba a un cambio de arquitectura y proceso de fabricación para que Intel introdujera PCIe 4.0 (eso significaba esperar a Ice Lake, Tiger Lake o Rocket Lake) Intel quiso incluir esta tecnología con los Comet Lake basados en un proceso de fabricación de 14 nm y una microarquitectura hereditária de Skylake.
Esta intención fue suficientemente clara como para que las placas base con el nuevo socket LGA1200 se diseñasen con componentes pensados para soportar conexiones PCI Express 4.0 y es que doblar la velocidad de un bus implica ajustar los requisitos de la integridad de la señal añadiendo a las placas generadores de clock externos y lo que llaman "redrivers".
Parece que finalmente Intel tuvo problemas de estabilidad de la señal entre Comet Lake y los nuevos chipsets 400 y abandonó definitivamente la idea de incorporar PCIe 4.0 con los cercanos Core 10.000.
Esta cancelación de "última hora" provocará que haya disparidad en la calidad de los componentes de las placas base LGA1200 que se comercialicen este 2020 puesto que algunos modelos llegarán al mercado con componentes y capacidad para PCIe 4.0 con la esperanza de que en el futuro Intel mantenga el socket LGA1200 compatible con los Rocket Lake a 14 nm, procesador que se supone que ya tendrá PCIe 4.0 funcionando a la perfección y rumoreado para finales de 2020 o principios de 2021.
Por otro lado la cancelación de PCIe 4.0 con Comet Lake ha abierto las puertas a que los ensambladores hagan recortes de calidad en las próximas placas base, suponemos que en los modelos de gama más baja, y por lo tanto éstas lleguen sin capacidad PCIe 4.0 y esto se explica porque el coste de fabricación de las placas base puede no resultar bajo porque hay que invertir en componentes que puedan soportar consumos de hasta 300W, ya que según Tom's Hardware los Comet Lake vienen con la recomendación hacia el fabricante para que mantenga un turbo más tiempo (haciendo pasar el PL2 boost de 28 a 56 segundos) pero es una recomendación y no una obligación así que el ensamblador decidirá qué modelos exactos de placa base tienen mejor turbo y mejores conexiones PCIe y en cuáles recorta.
Así pues parece que este año habrá placas base LGA1200 con una calidad dispar, aunque tocará esperar hasta abril para ver qué termina ocurriendo, qué publicitan las marcas y qué detectan los expertos.
También se menciona que varios fabricantes de soluciones de almacenamiento PCIe 4.0 están decepcionados con Intel ya que esperaban muchos más equipos PCIe 4.0 para este 2020. Debemos suponer que el problema sobre PCIe 4.0 es más grave en el mercado de servidores pero Tom's Hardware no aborda este tema.