El gigante de San Diego ha presentado los nuevos SoCs Snapdragon 720G, Snapdragon 662 y Snapdragon 460, tres chips con los que Qualcomm amplía su catálogo de soluciones de gama media y gama baja.
Empezamos con el Snapdragon 720G, el más potente y también uno de los más interesantes. Qualcomm enfoca este SoC a smartphones para gaming "económicos", y promete que dicho chip vendrá con algunas de las funciones Elite Gaming que incluye el Snapdragon 765G, como soporte de HDR y sonido sincronizado de alta calidad con Qualcomm aptX Adaptive.
El Snapdragon 720G está fabricado en proceso de 8 nm, tiene una CPU de ocho núcleos Kryo 465 a una frecuencia máxima de 2,3 GHz, viene con una potente GPU Adreno 618, una solución Spectra 350L para el apartado fotográfico y un módem Snapdragon X15 LTE con una velocidad de hasta 800 Mbps.
Un escalón por debajo queda el Snapdragon 662, un SoC que está fabricado en 11 nm y que cuenta con una CPU de ocho núcleos Kryo 260 a un máximo de 2 GHz. Tiene una GPU Adreno 610, una solución Spectra 340T para el apartado fotográfico y un módem Snapdragon X11 LTE con una velocidad de descarga de hasta 390 Mbps.
Cierra el trío el Snapdragon 460, un SoC de gama baja que está fabricado también en 11 nm y que viene con una CPU de ocho núcleos con arquitectura Kryo 240 a un máximo de 1,8 GHz. Tiene una GPU Adreno 610, una solución Spectra 340 y un módem Snapdragon X11 LTE con una velocidad de descarga de hasta 390 Mbps.
Con estos tres SoCs Qualcomm quiere dar la opción a los vendedores de smartphones de diseñar nuevos terminales con un mejor equilibrio en relación precio-prestaciones. Es un movimiento acertado, ya que al final el SoC es el corazón de un smartphone, y el que determina en gran medida lo que podremos hacer y lo que no.
