Según las últimas informaciones Xbox Series X será más potente que PS5, gracias a su GPU con 3.854 shaders, que superará de largo a la unidad con 2.304 shaders que montará, en teoría, la consola de Sony.
Las filtraciones y los rumores que han ido apareciendo han sido muy claros y apuntan a una mayor potencia a favor de Xbox Series X. Phil Spencer no ha confirmado esta información, pero ha vuelto a incidir en la importancia que tendrá el SSD en dicha consola y en la posibilidad que tendrán los desarrolladores de utilizar ese componente como memoria virtual.
Los desarrollos centrados alrededor de las unidades SSD serán una realidad cuando se produzca el lanzamiento de las consolas de nueva generación. Gracias a la utilización de este tipo de soluciones de almacenamiento los desarrolladores podrán crear mundos más complejos y mucho más ricos en detalles.
Es verdad que un SSD utilizado como memoria virtual no alcanzará la velocidad de la memoria GDDR6, pero puede aportar un gran valor al actual como solución intermedia y suministrar datos directamente a la CPU.
Puede que el impacto del SSD en juegos acabe siendo tan grande que este se convierta en un requisito fundamental para mover juegos de próxima generación, es decir, que deje de ser viable jugar en un HDD.
