Llevamos varias semanas viendo informaciones y rumores sobre el Galaxy S11, un terminal que, según una fuente bastante conocida, podría acabar llamándose Galaxy S20.
Es un cambio de nombre que tiene más sentido de lo que parece. Los números que se utilizan para diferenciar productos concretos pierden valor cuando superan el "10", es decir, dan la impresión al consumidor de que ya no traen cambios tan importantes.
Algunos optan por seguir adelante a pesar de ello, Apple y su iPhone 11 son el mejor ejemplo, pero otras deciden hacer un "reinicio" introduciendo algún cambio en el nombre o elevan directamente el sistema de numeración. Esto último es lo que podría hacer Samsung con el Galaxy S11, un terminal que pasaría a llamarse Galaxy S20.
Ese cambio de numeración sugiere e invita a pensar que estamos ante un smartphone más "novedoso", y tiene un impacto considerable a efectos de marketing.
Aunque se produzca un cambio de numeración las claves de nuevo smartphone tope de gama de Samsung seguirán siendo las mismas, es decir, no vamos a ver ninguna modificación importante a nivel de diseño ni de hardware simplemente porque se produzca un cambio de nombre, esto solo sería una estrategia de marketing.
Según las últimas informaciones el Galaxy S11, o Galaxy S20, como se acabe llamando, vendrá con una pantalla de 6,5 pulgadas, utilizará un panel Dynamic AMOLED, mantendrá el acabado todo pantalla con la cámara frontal integrada en una pequeña isleta circular, montará un SoC Exynos 990-Snapdragon 865, tendrá 8 GB de RAM, 128 GB de capacidad de almacenamiento y un nuevo conjunto de cámaras con sensores de 108 MP y 48 MP.