Todavía hay gente que cree que para jugar de forma óptima solo necesitamos una tarjeta gráfica potente, que el resto de componentes tienen una importancia menor y que no afectan mucho si cumplimos los niveles mínimos que pide un juego, pero el análisis que ha publicado Benchmark deja claro que no es cierto en caso de jugar a resoluciones bajas (1080p), cosa que ya hemos demostrado en Noticias3D varias veces.
En esta prueba de rendimiento han utilizado una RTX 2080 Ti, la tarjeta gráfica más potente de NVIDIA, con un Core i5 2500K en juegos actuales. Dicho procesador tiene cuatro núcleos y cuatro hilos, pero su IPC está por debajo de los estándares actuales, ya que su lanzamiento se produjo en 2011.
El Core i5 2500K ha sido overclockeado a 4,6 GHz para aprovechar una de sus principales ventajas, que viene con el multiplicador desbloqueado, pero incluso así el cuello de botella que hace sobre la RTX 2080 Ti es enorme.
Todas las pruebas se han realizado con los juegos configurados en 1080p y calidades máximas, un nivel en el que la tarjeta gráfica depende de la CPU para poder ofrecer su máximo rendimiento.
Con esa configuración es posible conseguir resultados buenos en la mayoría de los casos, pero el rendimiento está muy por debajo de lo esperado. Aumentado la resolución la dependencia de la CPU cae así que el cuello de botella se suavizaría, pero seguiría estando presente.