Tiger Lake podría convertirse en una importante revolución dentro del sector de procesadores de bajo consumo y de consumo ultrabajo, gracias a las novedades que introducirá a nivel de caché de segundo y de tercer nivel, pero su GPU integrada no se quedará atrás.
Según las últimas informaciones los procesadores Tiger Lake de Intel utilizarán GPUs basadas en la arquitectura Gen12 de Intel, un salto importante frente a la serie Gen11 que ha debutado en los chips Ice Lake de bajo consumo y de consumo ultrabajo.
La arquitectura Gen12 dará forma también a las tarjetas gráficas dedicadas de Intel, y según una nueva información parece que su relación eficiencia-rendimiento no es todo lo buena que cabría esperar. La versión DG1, una GPU dedicada que Intel posicionará, en teoría, en la base de su próximo catálogo de tarjetas gráficas dedicadas, solo rendirá u 23% más que las soluciones integradas de Tiger Lake, pero su TDP podría dispararse por encima de los 25 vatios.
Intel está teniendo problemas para mantener el TDP en 25 vatios sin tener que hacer grandes sacrificios en materia de rendimiento eso es lo que dicen las informaciones más recientes. Se comentaba que esa DG1 iba a ser más potente que una GTX 1050 y que tendría un TDP menor, pero ahora esto ya no está tan claro.
Estamos viendo tantos rumores y filtraciones que hablan de una mala relación de eficiencia en la arquitectura Gen12 de Intel que cada vez resulta más complicado pensar que todos ellos puedan estar equivocados, o que sean falsos.
