El estudio al frente de Dying Light 2, Techland, ha sido muy claro a la hora de hablar de las cosas que importan en un juego. Por ejemplo, dijeron que los fotogramas por segundo importan más que la resolución, y ahora se han centrado en otra cuestión importante, el enfoque "mundo abierto" que impera en el modelo actual.
Los juegos de tipo "mundo abierto" que llegan a la generación actual puede ser enormes. Red Dead Redemption 2 es un buen ejemplo, ya que puede mostrar escenarios muy amplios. Esto es posible, según Techland, porque la tecnología actual permite reproducir ese tipo de entornos sin problemas: se calcula la distancia y se van renderizando en fragmentos cuando es necesario, sobre la marcha.
Techland cree que no necesitamos mundos más amplios, sino más detallados, más inmersivos y con más cosas que aporten valor al jugador. Esto pasa por añadir detalles, elementos con los interactuar y NPCs que completen el conjunto. Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo.
La generación actual de consolas tiene limitaciones importantes a nivel de CPU que impiden crear mundos más complejos, por eso se recurre a mundos tan amplios, para impresionar y para crear una falsa sensación de inmersión. Al fin y al cabo, ¿de qué sirve recorrer un enorme mapa casi vacío rodeado de vegetación?
Eso es lo que quieren cambiar Techland. Con las consolas de nueva generación será posible crear mundos más inmersivos, más detallados y más interesantes para el jugador. Dying Light 2 irá en esa dirección, y según el estudio será compatible con trazado de rayos y con DLSS de NVIDIA.