Cuando Google anunció Stadia prometió que en su debut iba a ofrecer juegos en la nube con resolución 4K, una tasa de 60 FPS y una latencia lo bastante baja como para poder jugar de forma óptima, promesas que sonaban muy bien y que generaron un gran hype, pero que al final no se han cumplido.
En numerosas pruebas se ha confirmado que la mayoría de los juegos renderizan en 1080p y reescalan a resoluciones superiores, algo que al final acaba siendo un problema, ya que partimos de una resolución base muy ajustada sobre la que se produce un estiramiento y se aplican, además, técnicas de comprensión que al final afectan de forma negativa a la calidad de imagen.
DigitalFoundry ha tenido la oportunidad de probar recientemente Final Fantasy XV en su versión para Stadia y sus conclusiones son muy simples, el juego renderiza en 1080p y no en 4K a pesar de tener dicho modo activado, y la calidad de imagen que presenta es bastante floja. No logra llegar al nivel de Xbox One X.
La resolución no es el único problema. Final Fantasy XV presenta una calidad de imagen muy reducida si comparamos con la versión para Xbox One X, lo que hace que en general el juego presente un aspecto pobre y deslucido, y la tasa de FPS se encuentra bloqueada a 30 y no a 60.