Durante el evento Credit Suisse Annual Technology Conference 2019 la CFO de NVIDIA, Colette Kress, ha ofrecido información interesante sobre el futuro de la compañía a corto y medio plazo, centrándose en el estado actual de sus principales productos y en los avances a nivel de proceso de fabricación.
La ejecutiva ha confirmado que NVIDIA está trabajando para mejorar su catálogo de productos y que quieren sorprender con el proceso de 7 nm, aunque también ha dado a entender que podrían optar por mejorar el de 12 nm que han utilizado en Turing y mantenerlo en sus GPUs de próxima generación.
Esto quiere decir que Ampere, la arquitectura que dará vida a la próxima generación de tarjetas gráficas de NVIDIA, podría mantener el proceso de 12 nm que hemos visto en Turing. Viendo la escasa mejora que ha logrado NVIDIA en términos de eficiencia con Turing frente a Pascal es inevitable tener dudas sobre lo que podría ocurrir con Ampere, pero quizá los de verde introduzcan cambios muy marcados a nivel de arquitectura para paliar las consecuencias de mantener el mismo proceso de fabricación.
En cuanto a los avances que traerá Ampere se mantienen las informaciones que hablan de una importante mejora a nivel de rendimiento bruto frente a Turing, tanto a nivel de shaders como en los motores de geometría, y también en el hardware dedicado a trazado de rayos.
El trazado de rayos va a convertirse en una tecnología "para las masas" cuando se produzca el lanzamiento de las consolas de nueva generación a finales de 2020, así que es comprensible que NVIDIA quiera mejorar el rendimiento de sus tarjetas gráficas centrándose en dicha tecnología.
