Cuando se produjo el lanzamiento del Steam Controller las reacciones fueron bastante dispares. Para algunos era una maravilla, para otros ofrecía una experiencia aceptable pero tenía un gran margen de mejora, y finalmente algunos lo consideraban como una locura carente de sentido.
Valve apostó por un diseño totalmente nuevo y revolucionario que no terminó de gustar a todo el mundo, y esto, unido a esas opiniones enfrentadas, hizo que el Steam Controller no tuviera el éxito esperado. A pesar de todo se ha mantenido en el mercado durante bastante tiempo, e incluso se produjo el lanzamiento de una revisión, pero su final estaba escrito.
Aprovechando el inicio de las rebajas de otoño de 2019 en Steam los chicos de Valve han decidido enterrar el Steam Controller, y lo han hecho de una manera que resulta beneficiosa para el usuario: liquidando las últimas unidades del mismo con un precio de 5,5 euros. Esto suponía un descuento del 90%, y sí, digo suponía porque se ha agotado en cuestión de horas y ya es imposible adquirirlo.
Valve no tiene previsto fabricar más unidades, y viendo la manera en la que ha terminado su aventura con el Steam Controller no creemos que vayan a lanzar ni una revisión ni tampoco un nuevo modelo a corto o a medio plazo. Quizá a largo plazo cambien de idea y decidan volver a intentarlo, es imposible descartarlo y ya sabemos que el sector da muchas vueltas, pero de momento es un adiós "definitivo".
Personalmente pude probar el Steam Controller hace más de un año y la experiencia me gustó, aunque cuesta trabajo acostumbrarse y requiere de un desarrollo especializado para conseguir una buena integración en juegos, algo que representaba una barrera importante para su adopción a gran escala.
