Diablo IV estará muy cerca de la base de Diablo II, de hecho rescatará a personajes clásicos como el paladín y la amazona, y no se descarta la llegada de otros personajes, como el nigromante y la asesina, a modo de DLCs.
Blizzard ha planteado Diablo IV como una especie de reinicio de la franquicia, un movimiento que tiene un lado positivo y otro negativo. El positivo es que marca un nuevo inicio para una de las sagas más importantes del mundo de los videojuegos y tiene muy buena pinta, el negativo es que podría haber contribuido a descartar el remaster de Diablo II.
Los creadores de Diablo, Max y Erich Schaefer, han comentado abiertamente que no creen que Blizzard vaya a lanzar un remaster de Diablo II, pero no solo porque podría "competir" con Diablo IV, sino porque supondría un esfuerzo más grande de lo que parece.
El problema está en que se han perdido numerosos recursos que fueron fundamentales en el desarrollo de Diablo II, lo que quiere decir que Blizzard tendría que optar por llevar a cabo un desarrollo que partiría casi desde cero si decidiera afrontar dicho remaster.
Esta complicación y el anuncio de Diablo IV son "el ataúd" perfecto para el remaster de Diablo II, aunque esto no quiere decir que debamos descartarlo de una manera absoluta. Sería un éxito casi seguro, así que Blizzard puede guardárselo como as en la manga y utilizarlo a largo plazo si surge una situación de necesidad.
