El Galaxy S11 es uno de los terminales más esperados, aunque su presentación oficial no está prevista hasta algún momento de febrero, y su lanzamiento no se producirá hasta el mes de marzo.
Las filtraciones que han ido apareciendo recientemente apuntan en una dirección clara: un diseño con tendencias continuistas frente a la generación actual y cambios importantes centrados, sobre todo, en el hardware. Samsung no ha introducido cambios marcados en el diseño de sus terminales estrella desde que se produjo el salto del Galaxy S7 al Galaxy S8, y parece que no tiene pensado cambiar de estrategia de momento.
En una nueva filtración han aparecido nuevos datos que el Galaxy S11 no solo mantendrá las líneas de diseño de la generación actual, sino que también repetirá construcción en metal y cristal. Los cambios más importantes se producirán a nivel de hardware, y entre ellos destaca la supuesta utilización de un sensor de 108 MP en la cámara trasera, la posibilidad de grabar vídeo en resolución 8K manteniendo 30 FPS y la integración de un espectrómetro.
El formato de pantalla también cambiará, pasando del actual 19:9 al 20:9. Samsung utilizará el nuevo SoC Exynos 990 en la versión internacional y el SoC Snapdragon 865 en la versión para China y Estados Unidos. Se espera además un aumento de la memoria RAM en el Galaxy S11e, que debería contar con 8 GB en su configuración más básica, además de una batería más grande.

La mejora en la capacidad de la batería se extenderá a toda la serie Galaxy S11 para compensar el aumento de consumo que supondrá la integración de conectividad 5G. El precio de los modelos con 4G será similar a la generación actual, mientras que el coste de los modelos 5G debería aumentar en unos 150 euros, como mínimo.