Como estaba previsto Motorola presentó ayer el Razr 2019, un smartphone que mira al pasado como fuente de inspiración y que se atreve a integrar lo mejor de uno de los teléfonos móviles más importantes de la década anterior con los avances más importantes de este año.
El Motorola Razr 2019 utiliza una combinación de materiales premium, ya que cuenta con una mitad rematada en fibra de carbono y otra mitad terminada en metal y cristal. La pantalla interior es flexible, de tipo AMOLED, tiene un pliegue en horizontal que permite un diseño tipo concha y tiene un tamaño de 6,2 pulgadas con una resolución de 2.142 x 876 píxeles. En la parte exterior tiene una pequeña pantalla OLED de 2,7 pulgadas con resolución de 800 x 600 píxeles.
La cámara principal es de 16 MP y la cámara frontal es de 5 MP, una configuración bastante modesta pero comprensible teniendo en cuenta las particularidades de este terminal. Motorola ha escogido, al final, un SoC Snapdragon 710 como corazón de este nuevo terminal, que viene acompañado de 6 GB de RAM y 128 GB de capacidad de almacenamiento.
Su batería es de 2.510 mAh, tiene un lector de huellas dactilares y viene con Android P preinstalado. No tenemos fecha de llegada a España, pero sabemos que su precio es de 1.500 dólares.