Tech Deals ha publicado un interesante vídeo en el que nos muestran una comparativa de rendimiento que refleja la evolución que han vivido los procesadores Intel durante los últimos ocho años.
En esta prueba de rendimiento han utilizado un Core i7 2600K, un Core i7 4790K, un Core i7 7700K y un Core i7 9700K. Los resultados que obtienen confirman que se produjo un salto generacional importante al pasar de Sandy Bridge (Core 2000) a Haswell (Core 4000), y también con el salto de esta última arquitectura a Kaby Lake (Core 7000), una generación cuyo IPC es un calco de los Core 6000 (Skylake).
Hay que tener en cuenta que en las pruebas se han realizado con micros a diferentes frecuencias y con memorias distintas. Hasta el Core i7 7700K (incluido) las frecuencias de trabajo han sido de 4,5 GHz (overclock), mientras que el Core i7 9700K funciona a 5 GHz (overclock).
Los saltos son muy marcados, pero en el caso del Core i7 9700K son todavía más claros en aquellos juegos que son capaces de aprovechar más de ocho hilos, como AC: Odyssey por ejemplo. Esta comparativa confirma que si tenemos un procesador Core i7 serie 4000 o superior no tenemos que preocuparnos por actualizar, y que los Core i7 2600K todavía rinden de maravilla.
Con el lanzamiento de los procesadores Intel Comet Lake, previsto para el primer trimestre de 2020, se espera un aumento del número total de núcleos, pasará a un máximo de 10 y 20, pero se mantendrá el IPC y no esperamos un salto importante en las velocidades de trabajo.