El lanzamiento de Red Dead Redemption 2 para PC se produjo justo ayer. Sabemos que es compatible con DirectX 12 y Vulkan, y también que cuenta con más de 40 ajustes gráficos para adaptar el rendimiento a las posibilidades de cada PC, pero la optimización que presenta deja mucho que desear.
Tras el lanzamiento de GTA V las expectativas estaban muy altas. Rockstar había dado forma a un juego muy bien optimizado que podía funcionar de forma óptima incluso en una GT 740, algo que dejaba constancia de su optimización y de la importancia que tiene cuidar los ciclos de desarrollo.
Con Red Dead Redemption 2 la situación ha sido totalmente distinta. Tenemos entre manos un juego que a pesar de utilizar Vulkan no escala en procesadores de más de cuatro núcleos, que alcanza tasas de FPS realmente flojas en tarjetas gráficas de gama alta (hay picos mínimos en ciertas zonas que confirman un problema grave de optimización) y que además parece llevarse mejor con las tarjetas gráficas de nueva generación.

Todo esto es negativo, pero todavía hay más. El lanzamiento ha estado plagado de errores y de opciones que no funcionaban. Por ejemplo, el modo DirectX 12 hacía que el juego no llegase a arrancar, y también se han identificado problemas con ciertos antivirus. Deshabilitarlos soluciona los problemas de inicio, pero está claro que Rockstar tiene mucho trabajo por delante.