El Core i9 9900KS es el mejor procesador para juegos por su alto rendimiento bruto, y por el hecho de que no hay ningún juego que a día de hoy aproveche más de seis núcleos reales. Su conteo de 8 núcleos y 16 hilos lo convierte en un procesador que podrá aguantar sin problema la transición que marcarán Xbox Scarlett y PS5, pero no representa ninguna mejora importante frente al Core i9 9900K.
Es un procesador "aburrido" según expertos del calibre de Hardware Unboxed precisamente por eso, porque no trae mejoras que justifiquen su existencia en el mercado. La mayoría de las placas base con chipset Z370 o superior vienen preparadas para hacer overclock automático al Core i9 9900K y subirlo directamente a los 5 GHz en todos sus núcleos sin problema, así que los 5 GHz de casa que trae el Core i9 9900KS en modo turbo pierden peso.
Si miramos sus posibilidades de overclock lo nuevo de Intel tiene unas limitaciones claras. La compañía de Santa Clara ha apurado mucho sus frecuencias de trabajo de fábrica y "solo" puede subir hasta los 5,2 GHz con todos los núcleos activos, aunque según las primeras pruebas solo un 3% del total de procesadores alcanzan dicha cifra, lo normal es que lleguen a 5,1 GHz de forma totalmente estable.
El procesador puede marcar una diferencia relativamente grande al jugar en 1080p y resoluciones inferiores, pero pierde impacto cuando subimos a 1440p y 2160p, ya que la carga de trabajo recae en mayor medida sobre la GPU, así que en función de la resolución utilizada debemos romper un poco el equilibrio de componentes a favor de uno u otro (CPU o GPU).

Sin embargo, no vale la pena pagar el precio que algunas empresas dedicadas a seleccionar y probar chips piden por unidades del Core i9 9900KS con 5,2 GHz garantizados. No compensa la inversión que representa.