Los chicos de DigiTimes nos dejan un sencillo pero interesante análisis de la situación en la que se encuentran actualmente dos componentes fundamentales para el montaje de equipos, las unidades SSD y las placas base.
Según la conocida fuente taiwanesa el precio de los SSDs ha bajado de forma significativa en China y se encuentra actualmente inmerso en una guerra que seguirá afectando a su precio medio de venta. Esto quiere decir que el precio de este componente sigue en caída libre, y que es probable que veamos una mejora de los precios de venta en Europa.
Con las placas base podría ocurrir precisamente todo lo contrario. Los principales fabricantes creen que el precio medio de venta de dicho componente podría subir de manera considerable gracias a tres factores importantes.
El primero es el lanzamiento de los nuevos procesadores Ryzen 9 3950X y la serie Threadripper 3000 de AMD, que llegarán, en teoría, en noviembre. En segundo lugar está la bajada de precios de los procesadores Core de Intel, y por último se baraja una bajada de precios también en la serie Ryzen 3000.
Esas tres claves deberían aumentar la demanda de placas base, y con ello debería aumentar el precio medio de venta de las mismas, siempre que la demanda llegue a un punto lo bastante alto como para superar de forma considerable a la oferta.
