Un reciente rumor aseguraba que Intel había decidido tirar la toalla con el proceso de 10 nm y que no iba a lanzar procesadores serie "S" para PCs de escritorio, una información que la compañía de Santa Clara se ha apresurado a desmentir, aunque de una manera un tanto "escueta".
Según Intel están haciendo avances importantes en el desarrollo de su proceso de 10 nm, y tienen previsto lanzar procesadores de alto rendimiento para el mercado de consumo general basados en dicho proceso. Esto quiere decir que veremos una generación de procesadores Ice Lake S, pero todo parece indicar que no llegará hasta 2021, y en el mejor de los casos.
Desde el lanzamiento de la arquitectura Skylake el gigante del chip ha ido refinando todo lo que ha podido el proceso de 14 nm, introduciendo mejoras marginales en términos de IPC y recurriendo a aumentos de frecuencias de reloj y del conteo de núcleos para lograr una mejora del rendimiento bruto que realmente justifica la llegada de nuevas generaciones, algo que se repetirá con el lanzamiento de Comet Lake.
Intel llenará el vacío que se producirá hasta la llegada de Ice Lake S en 2021 con los procesadores Intel Comet Lake S, fabricados en proceso de 14 nm++ y con un máximo de 10 núcleos y 20 hilos. Esta generación necesitará de un nuevo socket, así que aquellos usuarios que quieran dar el salto a los Core 10 para escritorio tendrán que cambiar de placa base.
La propia Intel confirmó en su momento que Ice Lake será la primera arquitectura que ofrecerá una mejora sustancial en términos de IPC desde el lanzamiento de Skylake, concretamente un 18% más.
