El lanzamiento de la versión gratuita de Destiny 2 ha sido todo un éxito. Bungie ha sabido virar hacia un modelo de negocio que le permitirá dar una segunda vida a su franquicia estrella, y al mismo tiempo le permitirá potenciar la monetización del mismo a base de micropagos y DLCs.
Con Bastión de Sombras también han insuflado un soplo de aire fresco a Destiny 2. Era totalmente necesario, ya que el juego había caído en una vorágine de repetición constante que tenía cansados a los jugadores más veteranos. Es imposible encontrar un punto que guste a todo el mundo, pero al menos han conseguido llegar a un punto equilibrado que hace que merezca la pena volver a dedicarle unas cuantas horas.
Hace poco también vimos que Bungie quería ser algo más que Destiny, y que está trabajando en una nueva franquicia para conseguirlo. ¿Significa esto que la compañía no está obteniendo buenos resultados con su franquicia estrella? En absoluto, lo único que confirma es que no se conforman y que quieren diversificar para seguir creciendo como empresa.
Según Mat Piscatella, analista del grupo NPD, desde que se produjo el lanzamiento de Destiny la franquicia en 2014 la franquicia ha superado en ingresos a todos los juegos de acción en primera persona que han llegado al mercado, con la única excepción de Call of Duty.
Destiny ha sido un enorme éxito para Bungie, y todo parece indicar que la nueva aventura que ha iniciado el estudio con el lanzamiento de Destiny 2 en Steam le dará todo lo que necesitan para seguir creciendo de forma independiente, sin tener que vincularse a ningún gigante. La aventura con Activision-Blizzard no salió nada bien, así que es probable que prefieran ir por su cuenta indefinidamente.