En una reciente entrevista NVIDIA ha confirmado que ha conseguido superar la etapa de riesgo en sus diseños GPU multimodulares, un enfoque tiene muchos puntos de contacto con la arquitectura MCM que utiliza AMD en sus procesadores Ryzen, y que según algunos expertos podría convertirse en el futuro del sector.
Diseñar una GPU basada en una arquitectura de núcleo monolítico tiene sus ventajas a nivel de optimización, rendimiento y potencia bruta, pero presenta problemas a la hora de escalar en procesos cada vez más reducidos manteniendo una elevada tasa de éxito por oblea, algo que, evidentemente, afecta a los costes y al precio final.
Un diseño modular permitiría unir dos o más GPUs para dar forma a un único chip gráfico, consiguiendo un diseño similar al que hemos visto en los Ryzen de AMD. Cada unidad gráfica tendría su propio conteo de shaders, TMUs, ROPs y demás elementos, y se comunicaría con las otras unidades gráficas para trabajar de forma óptima y dividir la carga de trabajo de forma efectiva entre cada módulo.
Por ejemplo, una RTX 2080 Ti tiene un único núcleo gráfico con 4.352 shaders. Ese diseño podría dividirse en una versión multimodular con dos núcleos menores comunicados entre sí y equipados cada uno con 2.176 shaders.
NVIDIA ha dicho que aunque este tipo de diseños tiene potencial (por eso han invertido en avanzarlo y salir de la fase de riesgo) todavía no son "viables económicamente", así que no son el futuro del sector ni a corto ni a medio plazo.
