Una nueva filtración nos ha dejado ver que los procesadores Intel Tiger Lake, fabricados en proceso de 10 nm+ y equipados con núcleos Willow Cove, tendrán un 50% más de memoria caché comparados con la generación actual.
Esta información ha aparecido gracias a un desglose de especificaciones de un procesador Intel Tiger Lake-U, una versión de bajo consumo que estará equipada con cuatro núcleos y ocho hilos a una frecuencia de 1 GHz-3,4 GHz, modo normal y turbo.
Intel llevará a cabo un importante cambio a nivel de arquitectura con Tiger Lake y los núcleos Willow Cove. El aumento de la memoria caché L3, que en dicho chip sube de los 8 MB a los 12 MB, debería permitir una mejora considerable en términos de rendimiento bruto. Tampoco debemos pasar por alto el soporte de instrucciones AVX512 y las diferentes optimizaciones a nivel de transistores.
Si se cumplen las previsiones esta arquitectura supondrá el mayor salto en términos de IPC desde que se produjo el lanzamiento de Skylake, una arquitectura que se ha mantenido como la base que ha venido utilizando Intel en Kaby Lake, Coffee Lake y Coffee Lake Refresh.
El lanzamiento de los primeros procesadores Tiger Lake se producirá en 2020. Además de las mejoras a nivel de CPU se esperan cambios importantes en la GPU, gracias a la introducción de las nuevas soluciones Gen12, que Intel utilizará en sus tarjetas gráficas dedicadas.
