La presentación de los iPhone 11, y de las versiones Pro y Pro Max, generó muchas dudas entre los analistas y los inversores.
Cuando Apple a anunció que el iPhone 11 iba a costar menos que el iPhone Xr en su lanzamiento quedó claro que ni siquiera la compañía de la manzana puede seguir escudándose en ese halo de estatus que ha sabido mantener durante años, y que se ha dado cuenta de que el precio importa a la hora de vender smartphones.
El iPhone 11 llegará al mercado por 809 euros. No es barato, ni mucho menos, pero costará 50 euros menos que el iPhone Xr en su debut, algo que unido a los nuevos colores y a las mejoras a nivel de hardware hará que este nuevo terminal se convierta en el más vendido de la nueva generación de Apple, según el conocido analista Ming-Chi Kuo.
En sus últimas previsiones el señor Kuo ha comentado que la demanda de los nuevos iPhone está siendo más alta de lo esperado, y que los nuevos colores lila (iPhone 11) y verde media noche (iPhone 11 Pro y Pro Max) están teniendo una excelente acogida.

No es la primera vez que un cambio de colores ayuda a Apple a vender más smartphones. Cuando se introdujo el color dorado (iPhone 5s) se produjo una auténtica fiebre en el sector que llevó a algunas empresas incluso a lanzar juegos de pegatinas para "convertir" un iPhone 5 en un 5s. Lo mismo ocurrió con el color rosa dorado.