La Radeon RX 580 se ha convertido en una de las mejores tarjetas gráficas de gama media que existen actualmente gracias a su buen precio, su alto rendimiento y su excelente evolución a nivel de drivers. El salto a DirectX 12 y a Vulkan, y la posibilidad de comprar modelos con 8 GB de VRAM, también juega claramente a su favor.
La Radeon R9 Fury X de AMD fue un producto con importantes carencias. Los juegos actuales tienen una tendencia importante consumir cada vez más memoria gráfica, y con la llegada de PS5 y Xbox Scarlett es probable que los modelos de 4 GB acaben siendo desplazados. No exageramos, ya estamos viendo que en juegos actuales contar con 2 GB limita el rendimiento, y que los 4 GB empiezan a dar síntomas de agotamiento.
Las configuraciones de 6 GB y de 8 GB deberían aguantar la transición de la nueva generación sin problemas, pero puede que solo consigamos un nivel óptimo en resoluciones superiores a 1080p con 8 GB de memoria gráfica.
Tendremos que esperar para ver cómo evolucionan las tarjetas gráficas actuales con el lanzamiento de la nueva generación, pero gracias a NJ Tech tenemos una interesante comparativa que nos muestra cómo se comportan las Radeon RX 580 de 8 GB, Radeon R9 Fury X de 4 GB y GTX 1660 de 6 GB en juegos actuales.
La Radeon R9 Fury X fue una tarjeta tope de gama que rivalizó con la GTX 980 Ti, así que debería ganar en todas las pruebas, pero como vemos no es así. Pierde en muchas ocasiones, y en juegos con una fuerte dependencia de la memoria gráfica, como Wolfenstein: Youngblood, se ve arrollada por sus dos "rivales".
Los resultados varían en función de cada juego, pero de media la GTX 1660 parece ser la opción más potente. Con todo, en relación calidad-precio, la RX 580 de 8 GB es mejor opción, ya que se puede comprar por unos 190 euros (la GTX 1660 ronda los 240 euros).