El iPad de séptima generación de Apple es una confirmación del peso que están adquiriendo los productos "baratos" en el catálogo de la compañía de la manzana mordida. Con unas ventas a la baja, una realidad que se ha convertido en tendencia, y una competitividad cada vez mayor, la firma de Tim Cook ha sabido ver que su mejor opción para estabilizar la situación es lanzar productos atractivos a precios más razonables.
Un ejemplo claro lo tenemos en el iPhone 11, que ha llegado a un precio inferior comparado con el que tuvo el iPhone Xr en su lanzamiento, y el iPad de séptima generación es otro claro exponente de esta "nueva" estrategia de la compañía de la manzana.
Esta nueva tablet tiene una pantalla de 10,2 pulgadas de tipo IPS con una resolución de 2.160 x 1.620 píxeles, monta un SoC A10 Fusion (CPU de cuatro núcleos y GPU PowerVR 7 XT), cuenta con 2 GB de RAM, dispone de 32 GB-128 GB de capacidad de almacenamiento, tiene una cámara trasera de 8 MP y otra frontal de 1,2 MP y promete hasta 10 horas de autonomía. En el frontal trae un botón de inicio sobre el que se integra Touch ID.
Lo más interesante es el soporte del teclado inteligente de Apple y del Apple Pencil (lápiz óptico), dos accesorios que, unidos a las nuevas funciones de iPadOS, convierten a esta tableta en un gadget muy flexible y versátil.
Ya se puede reservar con un precio base de 379 euros el modelo Wi-Fi y 519 euros el modelo con LTE. Empezará a llegar a los usuarios a partir del 30 de septiembre.
