Un grupo de investigadores del MIT, en colaboración con expertos del Analog Devices, ha logrado crear una CPU que prescinde totalmente del silicio y utiliza, en su lugar, nanotubos de carbono.
La CPU que han desarrollado no está basada en x86 ni tampoco en ARM. Utiliza la arquitectura RISC-V, y está creada totalmente con nanotubos de carbono. Este procesador se conoce bajo el nombre de RV16X Nano y de momento su potencial es muy limitado, ya que solo capaz de ejecutar un programa clásico "Hello World", pero representa un primer paso importante de cara al uso del carbono en semiconductores.
Los nanotubos de carbono son un semiconductor natural con un gran potencial. Cuando se fabrican tienen un formato metálico porque son más fáciles de integrar en el proceso de fabricación, aunque eso no impide que se mantenga uno de sus problemas más conocidos y más importantes: su tendencia a posicionarse de forma aleatoria en los ejes "ZXY".
Para resolver este problema y hacer que sea viable el uso de nanotubos de carbono en el RV16X Nano los investigadores del MIT y los expertos de Analog Devices utilizaron una superficie lo bastante larga como para permitir un correcto posicionamiento de los nanotubos.
El RV16X Nano es capaz de trabajar con operaciones de 32 bits, tiene un sistema de direccionamiento de memoria de 16 bits, suma 14.000 puertas lógicas (todas funcionales) y de momento solo puede trabajar a una frecuencia de 10 KHz.
