El trazado de rayos es una tecnología que permite crear efectos de luces y sombras realistas, y también reflejos y refracciones que imitan lo que ocurriría en el mundo real.
Gracias a ella es posible conseguir un apartado gráfico mucho más realista en juegos, pero se trata de una tecnología muy exigente en términos de hardware, ya que consume muchos recursos. NVIDIA se ha atrevido a empezar a adoptarla con el lanzamiento de las GeForce RTX 20, una generación de tarjetas gráficas que integra núcleos RT dedicados que trabajan junto a los tradicionales motores de sombreado, rasterizado y texturizado.
El resultado que es capaz de conseguir el trazado de rayos varía en función de cada juego en concreto, y el rendimiento también. Synced Off-Planet es uno de los proyectos más ambiciosos de la presente generación en lo que a trazado de rayos se refiere, ya que utiliza dicha tecnología para crear reflejos realistas y el resultado es muy bueno.
Sin embargo, el impacto sobre el rendimiento es muy grande. En el vídeo se puede ver que el juego, funcionando en 1440p y calidad máxima, tiene caídas muy marcadas y no es capaz de mantener 60 FPS de forma estable a pesar de que funciona con una RTX 2080 TI. Esto quiere decir que una RTX 2080 o una RTX 2070 no podrían ofrecer una buena experiencia con dichos ajustes, y que una RTX 2060 apenas podría ofrecer un resultado aceptable en 1080p reduciendo el nivel de calidad gráfica (siempre que mantengamos activado el trazado de rayos).