Desde que se anunciaron PS5 y Xbox Scarlett los rumores no han cesado. Algunas fuentes dicen que podrán mover juegos en 4K y mantener 120 Hz, y que su rendimiento podría ser superior al de una GTX 1080, pero las fuentes oficiales se están centrando más en hablar del SSD que de la CPU o la GPU de ambas consolas.
Es muy curioso, y muy interesante. Mientras que los rumores y filtraciones ponen todo el empeño posible en descifrar la potencia bruta de ambas consolas los desarrolladores muestran su amor al SSD. CryTek, una de las firmas más importantes, ha explicado recientemente que podemos esperar un salto claro en términos de calidad gráfica con la próxima generación de consolas, pero que el SSD será una de las piezas más importantes.
Los creadores de la franquicia Crysis, y del popular CryEngine, han dicho que gracias a la integración de un SSD se reducirán en gran medida los tiempos de carga, y también que será posible crear juegos más amplios y con mundos mucho más complejos. Esto obligará a introducir ajustes importantes en los motores gráficos actuales, pero hará posible un salto que irá más allá de los gráficos.
El lanzamiento de PS5 y Xbox Scarlett se espera para finales de 2020. Ambas consolas utilizarán una CPU Zen 2 con 8 núcleos y 16 hilos a 1,6 GHz-3,2 GHz, una GPU Radeon Navi con hasta 2.560 shaders y sumarán, al menos, 16 GB de memoria GDDR6 unificada.
