BitDefender ha descubierto una nueva vulnerabilidad conocida como SWAPGSAttack que afecta a todos los procesadores Core de Intel de tercera generación, es decir, a partir de Ivy Bridge, sucesora de Sandy Bridge.
Como ocurrió con las vulnerabilidades Spectre y Meltdown nos encontramos ante un fallo de seguridad que está vinculado a la ejecución especulativa. Intel ha resuelto de forma parcial esas vulnerabilidades a través de actualizaciones que incluyen tanto parches que trabajan a nivel de sistema operativo como de actualizaciones de BIOS, una medida que ha tenido un impacto considerable en el rendimiento de sus procesadores, sobre todo en aquellos basados en Haswell y anteriores.
Esta nueva vulnerabilidad solo afecta a partir de la arquitectura Ivy Bridge porque las anteriores no pueden ejecutar el comando SWAPGS de forma especulativa. Según el estudio los atacantes pueden llevar a cabo un ataque de canal lateral que permite acceder datos e información sensible, como contraseñas, por ejemplo.
AMD ha confirmado que sus procesadores no se encuentran afectados porque no recurren a la ejecución especulativa cuando trabajan con la instrucción SWAPGS, así que en teoría los usuarios de dichas CPUs no tienen nada de lo que preocuparse.
Según la fuente original de la noticia esta vulnerabilidad se conocía desde hacía más de un año, y ha sido parcheada recientemente con una actualización de seguridad en Windows, y lo mismo ha ocurrido en Linux. No tenemos constancia, de momento, de cómo puede acabar afectando esto al rendimiento de las CPUs Intel.