La Radeon RX 590 ha experimentado, como toda la familia Vega de AMD, una evolución muy buena en lo que respecta a rendimiento gracias a las últimas mejoras introducidas a nivel de drivers, lo que le ha permitido superar en algunos casos a tarjetas gráficas que son, en teoría, más potentes.
Es un hecho que la optimización puede hacer milagros, basta con mirar lo que puede hacer Xbox One S con una CPU Jaguar, 8 GB de DDR3 compartida y una GPU similar a la Radeon R7 260 de 2013. En el caso de las tarjetas gráficas los drivers y su soporte de APIs avanzadas puede marcar una gran diferencia, ¿pero es suficiente para que al Radeon RX 590 llegue al nivel de la GTX 1070?
NJ Tech ha actualizado su comparativa y en esta ocasión ha puesto a prueba ambas tarjetas en resoluciones 1080p y 1440p. Dado que las dos tienen 8 GB de memoria gráfica esta no será un factor determinante, así que la prueba es muy interesante.
En Wolfenstein: Youngblood la Radeon RX 590 supera a la GTX 1070 en ambas resoluciones, y lo mismo ocurre en Rage 2 y en otros juegos como World War Z. También hay casos en los que la solución de NVIDIA gana por la mínima y otros en los que se impone de forma contundente, pero la lectura que nos deja es muy interesante.
Una tarjeta gráfica de gama media (la RX 590 no es más que una RX 580 con overclock) ha superado en algunos juegos triple A actuales a una tarjeta gráfica de gama alta que llegó a costar más de 400 euros.