Windows 10 es un sistema operativo moderno y estable, pero esto no quiere decir que sea perfecto. En cualquier momento podemos sufrir una infección por malware o un error a nivel de hardware que acabe dejando inhabilitado el sistema y nos obligue a llevar a cabo una reinstalación del sistema operativo.
Disponemos de muchas opciones en función del tipo de fallo que debamos afrontar. Por ejemplo, si tenemos un problema tras instalar una actualización podemos recurrir a un punto de restauración del sistema, y si necesitamos hacer una reinstalación completa eliminando totalmente el contenido de nuestra unidad de almacenamiento podemos recurrir a una unidad de arranque e instalación USB.
Con el despliegue de Windows 10 build 18950 hemos podido identificar que Microsoft está trabajando en una nueva característica que facilitará la recuperación y la reinstalación del sistema operativo, recurriendo para ello a la nube. Si nos encontramos con un fallo grave que nos deja sin poder recurrir a un punto de restauración o a una unidad de instalación no tendremos nada de lo que preocuparnos, ya que el sistema se conectará a la nube y descargará la versión pertinente de Windows 10.
Es un enfoque similar al que utiliza Apple en sus Mac desde hace un tiempo, y está claro que resulta muy útil para afrontar casos complicados, aunque en este caso imaginamos que Microsoft optará hacer que el sistema descargue directamente la versión más actual de Windows 10.
Ahora mismo la última actualización disponible es Windows 10 May 2019 Update, aunque también cabe la posibilidad de que Microsoft realice previamente una comprobación de compatibilidad online y determine de forma inteligente cuál es la versión de Windows 10 que se debe instalar.