NJ Tech ha publicado una nueva prueba de rendimiento en la que enfrentan a la Radeon R9 Fury X y a la GTX 1660, dos tarjetas gráficas ubicadas en generaciones diferentes que utilizan, además, arquitecturas muy distintas.
La primera es una tarjeta gráfica que llegó al mercado en junio de 2015, está equipada con 4 GB de memoria gráfica HBM2 y tiene 4.096 shaders, 256 TMUs, 64 ROPs y un bus de 4096 bits. Fue lo más potente de AMD en su momento.
Por contra la GTX 1660 es una tarjeta gráfica de última generación de NVIDIA que utiliza la arquitectura Turing, pero sin núcleos tensor ni RT. Suma 1.408 shaders, 88 TMUs, 48 ROPs, tiene un bus de 192 bits y 6 GB de GDDR5 a 8 GHz.
Sorprende, ver la enorme ventaja que la GTX 1660 saca a la Radeon R9 Fury X en Wolfenstein: Youngblood, un juego que está desarrollado sobre Vulkan, una API que tradicionalmente funciona mejor con las tarjetas gráficas de AMD, pero tiene una explicación, y es que esos 4 GB de memoria limitan el potencial de la Radeon.
La GTX 1660 deja claro que está por encima de la Radeon R9 Fury X, y confirma que ésta está envejeciendo muy mal por sus 4 GB de memoria HBM2, una cifra que limita el rendimiento de forma notable en más de un juego, incluso en 1080p.