Intel lleva un tiempo trabajando en sus propias tarjetas gráficas, un movimiento con el que la compañía de Santa Clara espera poder competir en igualdad de condiciones con NVIDIA y AMD, los dos grandes del sector.
Esta nueva generación de tarjetas gráficas dedicadas que prepara Intel se conocen bajo las siglas Xe, y según las últimas filtraciones técnicas que tuvimos la oportunidad de ver en su momento van a utilizar una revisión de la arquitectura que la compañía ha venido empleando en sus soluciones integradas.
Todavía no podemos entrar a dar explicaciones complejas a nivel de arquitectura porque Intel no ha soltado prenda, pero una referencia en los últimos drivers de la compañía ha apuntado a un total de cuatro grades versiones de las Intel Xe; DG1LPDEV, iDG2HP512, iDG2HP256 y iDG2HP128.
Los números al final de cada nomenclatura podrían indicar el número total de unidades de ejecución. Las GPUs integradas de Intel suelen venir configuradas con hasta 48 unidades de ejecución en sus versiones más potentes, así que ese modelo con 512 unidades de ejecución podría ofrecer un rendimiento bastante alto. Las otras dos versiones con 256 y 128 unidades de ejecución deberían quedar al nivel de una tarjeta gráfica actual de gama media-baja.

El lanzamiento de las primeras tarjetas gráficas Intel Xe se espera para 2020, una primera generación que estará fabricada en proceso de 10 nm, y que se verá sucedida en 2021 por una nueva generación que traerá mejoras a nivel de rendimiento y que podría dar el salto al proceso de 7 nm.