Tras un intenso intento por hacerse un hueco en el mercado de los módems LTE Intel ha decidido tirar la toalla y poner en venta todo lo relacionado con dicha unidad de negocio. Cuando se confirmó esta información surgieron rumores que apuntaban a Apple como posible compradora, y al final se han confirmado.
Apple es una compañía que ha mantenido una fuerte apuesta por utilizar la mayor cantidad posible de componentes propios en sus dispositivos y equipos. El mejor ejemplo lo tenemos en los SoCs serie A, que utilizan una CPU con un diseño personalizado por Apple y una GPU propia.
Uno de los objetivos más importantes que Apple tenía pendientes era utilizar sus propios módems, una meta que se había fijado a raíz de su última polémica con Qualcomm, aunque resultaba tan complicada que en un principio no tuvo más remedio que recurrir a Intel.

Con la salida de Intel de este mercado Apple se queda sola, con Qualcomm como única alternativa real, pero la compañía de la manzana ha sabido aprovechar su posición y su enorme cantidad de dinero y ha optado por comprar casi toda la unidad de negocio de módems de Intel, una operación que tiene un valor aproximado de 1.000 millones de dólares.
Estamos ante la segunda mayor compra de Apple (Beats es la primera). La operación supondrá el traslado de 2.200 trabajadores de Intel, que pasarán a engrosar las filas del gigante de la manzana, y la adquisición de más de 17.000 patentes.