AMD ya ha empezado a trabajar en Zen 5, una generación que todavía tiene muchos años por delante, pero que podría marcar una auténtica revolución si se confirma el salto a los 5 nm.
Hoy todas las miradas están centradas en los Ryzen 3000, basados en la arquitectura Zen 2 y fabricados en proceso de 7 nm. Aunque ha sido un lanzamiento un poco accidentado lo cierto es que su rendimiento bruto ha sido muy bueno, ¿pero es posible mejorarlo desactivando la tecnología SMT?
Las primeras generaciones de procesadores Ryzen daban problemas con el SMT, aunque estaban vinculados a una distribución errónea de la carga de trabajo entre procesos y subprocesos que al final se debió a la forma de trabajar de Windows 10, es decir, a su propio gestor de tareas.
Los chicos de Benchmark han querido comprobar si el SMT todavía puede tener consecuencias negativas en el rendimiento de los procesadores Ryzen de tercera generación, y para ello han enfrentado un Ryzen 9 3900X con un Core i9 9900K, desactivando dicha tecnología en el primero.
La conclusión que podemos sacar del vídeo es que se aprecia una pequeña mejora de rendimiento que permite al Ryzen 9 3900X superar en algunos juegos al Core i9 9900K. Con todo, y mirando más allá del rendimiento bruto, está claro que en relación precio-prestaciones AMD se mantiene como líder indiscutible.