Los problemas que ha tenido Intel con el proceso de 10 nm y los fallos y vulnerabilidades que han sufrido sus procesadores Core no han gustado nada a Apple.
Es un hecho que la compañía de la manzana ha adoptado una estrategia centrada en reducir su dependencia de proveedores externos, y en todos los sentidos. Ya lo vimos, por ejemplo, cuando desplazaron a Imagination Technologies y dejaron de utilizar sus GPUs PowerVR para pasar a implementar GPUs propias, y también han hecho un gran trabajo con sus SoCs Apple serie A.
Desde hace un tiempo se rumorea que Apple quiere reducir de forma gradual su dependencia de Intel, y que podría buscar la integración de procesadores ARM en sus equipos Mac. No queda claro si se trataría de un abandono total o parcial, pero es más probable que ocurra esto último.
Los SoCs Apple serie A son cada vez más potentes, y la verdad es que para ciertos ámbitos son perfectamente viables. El fichaje de Mike Flippo, jefe de diseño de chips ARM, ha vuelto a reforzar los rumores que apuntan a esa transición de los procesadores Intel hacia las CPUs ARM.
Puede que alguno crea que es una locura, pero viendo el rendimiento que ofrecen los iPad Pro de última generación equipados con un Apple A12X (CPU de ocho núcleos) la verdad es que es un movimiento lleno de sentido que encaja perfectamente con la estrategia y los objetivos de Apple.
