Final Fantasy VII Remake es uno de los juegos más importantes no solo de la presente generación de consolas, sino también de la próxima, ya que se trata de un proyecto que está siendo desarrollado también para PS5, la consola de nueva generación de Sony prevista para finales de 2020.
En una reciente entrevista el CEO de Square Enix ha reconocido que el desarrollo de Final Fantasy VII Remake ha sido muy complicado, tanto que está convencido que sacara delante un remake puede ser más difícil que desarrollar un juego totalmente nuevo. No le falta razón, pero lo raro es que le sorprenda, ya que al final un remake implica tomar una idea base y adaptarla por completo a los nuevos tiempos.

El ejecutivo ha explicado que con Final Fantasy VII Remake no podían limitarse a llevar a cabo una adaptación simplificada y a actualizar el apartado gráfico, tenían que llevar a cabo una puesta a punto completa tanto a nivel técnico como jugable que les permitiera dar forma a un título que guste tanto a los que jugaron en su momento al original como a aquellos que no, y que igualmente resulte atractivo incluso para los que nunca han jugado a un Final Fantasy.
Complicado, pero lo importante es que parece que han conseguido encontrar el camino correcto, ya que todos los que han tenido la oportunidad de probarlo coinciden en que Square Enix está haciendo un buen trabajo.