El Galaxy Fold ha estado rodeado de problemas importantes que han afectado principalmente a su pantalla flexible, aunque nunca ha terminado de estar realmente claro si la bisagra podía estar también implicada en esos problemas.
Esos problemas llevaron a Samsung a retrasar el lanzamiento del Galaxy Fold a nivel internacional, un movimiento acertado ya que hablamos de un terminal que tiene un precio muy elevado (unos 2.000 dólares) y que promete marcar un punto de inflexión en el sector smartphone.
Lanzar un dispositivo de este nivel con un problema que puede hacer que su mayor atractivo, la pantalla flexible, deje de funcionar en unos días habría sido un suicidio comercial, aunque el tema se ha tratado con un cierto secretismo y como dijimos nunca hemos terminado de descubrir qué es lo que ha ocurrido con el Galaxy Fold, es decir, por qué se producía ese error grave que dejaba la pantalla flexible inutilizada.

Kim Seong-cheol, vicepresidente de Samsung Display, ha confirmado en una entrevista que el terminal ha superado sus problemas y que está listo para llegar al mercado, un comentario que contrasta con el de otro empleado de menor rango que dijo que no habían hecho progresos desde el pasado mes de abril.
A pesar de ese buen pronóstico que ha dado el ejecutivo de la división de pantallas de Samsung, lo cierto es que seguimos sin tener una fecha exacta de lanzamiento, y todo parece indicar que el Galaxy Fold sigue todavía en proceso de revisión y sin solución efectiva a corto plazo.