El presidente de Square Enix ha confirmado que Final Fantasy VII Remake se ha desarrollado teniendo en cuenta la cercanía de PS5, lo que significa que se trata de un juego que estará pensado para aprovechar el potencial de la nueva consola de Sony.
Esto dice mucho. Por un lado parece confirmar que los motores gráficos actuales, como el Unreal Engine 4 que utiliza dicho juego, se seguirán utilizando sin problemas en las consolas de próxima generación durante un periodo de tiempo que podría llegar a ser bastante largo.
El lanzamiento de Final Fantasy VII Remake se producirá el 3 de marzo de 2020 y el lanzamiento de PS5 no se producirá hasta finales de 2020, lo que significa que para jugarlo en la nueva generación habrá que esperar unos cuantos meses. Puede que esto no sea un problema para los fans de la franquicia, ¿pero merecerá la pena jugarlo en esa nueva generación?

Es una pregunta imposible de responder ahora mismo, ya que Square Enix no ha concretado qué mejoras traerá la versión para PS5. En principio podemos esperar mayor resolución y mejores efectos gráficos, además unas texturas más limpias y definidas, pero la base del juego será la misma.
Nos encontramos en el inicio de un momento de transición generacional muy claro, así que cabe esperar que los próximos juegos triple A que lleguen a PC acaben mostrando un aumento de los requisitos mínimos y recomendados. Puede que nos sintamos tentados a actualizar, pero si podemos jugar todavía de forma aceptable es mejor esperar a ver qué configuración acaban trayendo finalmente PS5 y Xbox Scarlett y renovar en consecuencia.