Con el lanzamiento de la actualización Windows 10 May 2019 Update el programador de tareas de dicho sistema operativo ha recibido importantes mejoras que han extendido y potenciado el soporte de procesadores Zen.
Cuando se produjo el lanzamiento de los procesadores Ryzen el sector no estaba preparado. Los desarrolladores de juegos y la propia Microsoft se habían "acostumbrado" al dominio que Intel había acumulado tras el estancamiento de AMD con Bulldozer y sus derivados, así que no estaban listos para aprovechar de verdad el potencial de esa nueva generación de procesadores.
En Windows 10 uno de los problemas más importantes lo hemos encontrado en el programador de tareas, que era incapaz de asignar de forma eficiente los procesos y subprocesos a los diferentes módulos de un procesador Ryzen, lo que al final acababa dividiendo las cargas de trabajo entre los bloques CCX de una manera inapropiada y forzaba comunicaciones entre ambos que resultaban "innecesarias".
Esto aumentaba las latencias, y estaba unido a un mal uso del sistema de frecuencia dinámica, dos problemas que con Windows 10 May 2019 Update han sido superados. Ahora el programador de tareas asigna de forma adecuada la carga de trabajo, y también selecciona el modo turbo apropiado a cada proceso, lo que reduce en gran medida las latencias y consigue una mejora de rendimiento de hasta el 15%.
