Mover juegos de última generación en calidades máximas manteniendo un buen grado de fluidez es complicado, tanto que solo tarjetas gráficas como la RTX 2080 TI son capaces de ofrecer una experiencia realmente buena, salvo que estemos dispuestos a reducir los niveles de calidad gráfica en función de las exigencias de cada juego en concreto.
El 4K marca un salto importante en conteo total de píxeles, ¿pero marca una diferencia tan grande comparado con resoluciones inferiores? Benchmark ha querido responder a esta pregunta con un ejemplo que llega la comparativa al extremo. En el vídeo adjunto comparan dos resoluciones: 720p (HD) y 2160p (4K), y las diferencias son evidentes incluso a pesar de la reducción de calidad que supone utilizar Youtube.
Gracias al mayor conteo de píxeles que ofrece la resolución 4K tenemos un grado de definición mucho mayor. Esto se deja notar en todos los elementos que encontramos en los juegos. Por ejemplo, en la primera escena se aprecia un pixelado muy marcado en el pelo de Claire, y también en la estatua del fondo.
El aumento de resolución contribuye a la consecución de una mayor nitidez, y de una imagen más definida y limpia, lo que a su vez reduce la dependencia de técnicas de suavizado de bordes para eliminar los dientes de sierra.